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Discurso del señor Gobernador de la Provincia del Neuquén, don Jorge Omar
Sobisch.
En nombre de todos los habitantes de la provincia del Neuquén, les doy a nuestros visitantes una cordial bienvenida, a los que vienen de las provincias argentinas y a quienes nos visitan de otros países.
Seguramente los neuquinos vamos a hacer un esfuerzo, que en realidad no es un esfuerzo ya que estamos acostumbrados, para que se sientan muy bien y para que se lleven un cálido y grato recuerdo de nuestra provincia y, naturalmente, de nuestra gente.
Agradezco al Consejo Federal de Inversiones, a la Universidad, al señor intendente y a todos ustedes, que están participando de este evento y que van a hacer de él un éxito.
Porque el éxito lo tenemos que construir a partir de mirar nuestro pasado y trasladarlo a este presente, como recién decía el Ing. Ciácera, un presente que está cargado de dificultades, y proyectarlo al futuro.
No hay un futuro con esperanza si no tenemos un rico pasado y, naturalmente, un presente que nos permita construir un futuro.
Y en este marco, en este desafío, cobra fundamental importancia las técnicas que ustedes manejan. Y este taller, donde vamos a poner en funcionamiento muchas de esas técnicas que tienen que ver fundamentalmente con la comunicación, que tienen que ver con la interrelación de los seres humanos, que tienen que ver con la unión, la capacitación, con la audacia y fundamentalmente traer de aquellos países más desarrollados, su capacitación, su audacia, su experiencia para volcarla a los países que poseemos menor desarrollo.
Pero no habría ninguna posibilidad de utilizar estas herramientas tan ricas, si no estuviéramos convencidos de que este es un trabajo entre todos, de todos los sectores de la comunidad organizada, vivan donde vivan, con la identidad política que tengan, con su identidad cultural, con sus costumbres, con sus vivencias.
Todo eso hace a los pueblos mucho más armónicos y, naturalmente, a los países mucho más unidos.
Y nosotros desde este lugar de la Argentina, de la Patagonia argentina, un lugar privilegiado por su naturaleza, por su riqueza, necesitamos de la tecnología para estar dentro del mundo desarrollado.
Yo lo digo a menudo cuando viajo a distintos países, cuando voy al exterior digo siempre, venimos a traer lo que tenemos, obviamente un beneficio que nos dio la naturaleza, el desarrollo que tenemos en el petróleo, en el gas, presentar a la Provincia, presentar a la Argentina. Pero al mismo tiempo, venimos a buscar ayuda, venimos a ahorrar un camino que ustedes ya transitaron, vengan a invertir a la Argentina, ayúdennos a seguir construyendo el país y si a ustedes les va bien, les digo a los empresarios, les va a ir bien a todos los que vivimos en este país.
¿Y por qué es este concepto político de abrir el escenario para que participen todos, incluso que cada uno tenga un beneficio natural de los riesgos que cada uno corre? Porque esto tiene que ver con pensar en grande.
No hay grandes negocios que beneficien a un solo sector, no hay grandes proyectos si no benefician a toda la sociedad.
En este tema de la comunicación, naturalmente, llegamos cada vez a más gente, cada vez más rápido, y cada vez trasladamos más capacitación.
De manera que para nosotros realizar este seminario taller va mucho más allá de los aspectos técnicos. Para nosotros representa pensar, por ejemplo, en alguien que llegue a un hospital cargado de preocupación porque tiene un chico que debe ser atendido y rápidamente, a través de la informática, se lo puede derivar y también rápidamente, con un equipo con alta tecnología, se lo puede atender con la intercomunicación para manejar la seguridad y que lleguemos al mismo tiempo a todos los sectores de la provincia, y algún día del país, por estar interconectados con el resto del mundo.
Y lo que a mi juicio es lo más importante, y seguramente todos ustedes van a coincidir conmigo, que esto tenga una fuerte aplicación y un fuerte desarrollo en el sistema educativo.
Los pueblos que son ricos, los pueblos que son poderosos, los pueblos que tienen jerarquía política, los pueblos que han crecido, son los pueblos que tienen educación, son los pueblos que se preocuparon por tener una educación fuerte que, insisto en lo que dije al principio de mi mensaje, se asienten en su pasado para recuperar su identidad, sus costumbres, sus vivencias, se miren en el presente, y se proyecten al futuro.
Eso es lo que nosotros esperamos de este taller. Va mucho más allá de la cuestión técnica, está en un marco de las definiciones filosóficas y políticas, de hacia dónde queremos ir.
Primero, queremos ir a un futuro distinto, pero compartiendo la capacidad creativa de todos aquellos que nos puedan aportar y, naturalmente, poniendo lo que nosotros seamos capaces de dar. Es tan rico, tan rápido el crecimiento, que hay veces que se nos va la vida y no nos damos cuenta cuán rápido nos pasan estas cosas.
Quiero hacerles un comentario. Esta noche entre ustedes está un hijo mío que viene de Washington. Me parece que ayer lo llevé a la escuela primaria. También debo decirles que cuando hablaban los expositores, la rectora, el intendente, el secretario general del CFI, yo recordaba cosas.
Me acordaba cuando entré al Colegio de la Piedad a aprender el oficio que tengo. Yo soy tipógrafo de oficio, ya no existe este oficio. Y aprendí a parar letras, tenía 10 años, han pasado 50 años desde que aprendí el oficio de tipógrafo.
Un día puse una imprenta, la imprenta actualmente la dirige uno de mis hijos, mi hijo mayor. Y él está sentado frente a una pantalla y desde allí diseña los impresos que van a pasar a la máquina.
Nosotros parábamos letra por letra para armar la forma, como le llamábamos, y allí agarrábamos todos esos pedazos de plomo que llevábamos a la máquina, y lo acomodábamos...
Entonces la reflexión es: sí, era bueno lo nuestro...Pero también: sí, es bueno lo que hace mi hijo.
En la medida en que tengamos expectativas, esperanzas, sueños y nos fortalezcamos de nuestro pasado, obviamente vamos a tener un futuro promisorio.
El ejemplo es simple. Ese chico de 10 años que entró al Colegio de la Piedad a aprender un oficio para ver cómo se ganaba la vida, hoy tiene un hijo que viene de Washington a hablar de tecnología digital.
Creo que es eso lo que nosotros tenemos que valorizar. Encontrar el diseño político, una filosofía de vida que nos permita a todos tener igualdad de oportunidades y seguramente, si lo hacemos, muchos de ustedes y muchos de los que no están acá, podrán vivir la inmensa alegría que estoy viviendo yo, que empecé parando letras y hoy estoy presidiendo un congreso de estas características como Gobernador de la Provincia.
Bienvenidos a la provincia, el mayor de los éxitos y, naturalmente, pensemos en este presente y de qué manera vamos a construir un futuro con igualdad de oportunidades para todos los hombres y mujeres del mundo.
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