Nuestra zona se ha identificado con la música mexicana y chilena (la cueca), debido a la influencia que ejercieron sobre todo las emisoras chilenas, ya que en la zona no existían radios que difundieran la música nacional. Esta situación marcó un estilo y entusiasmó a nuestras cantoras y cantores a interpretar con acordes de tonadas o décimas sus letras que cautivan al campesino.
Cabe aclarar que cada letra revive una historia o un hecho real, ocurrido al mismo autor o a algún conocido; cuentan y cantan por ejemplo grandes nevadas, gente que ha desaparecido, historias de amor o de traición, etc.
Esta música se escucha comúnmente en los casamientos, al recibir a las novias antes de ingresar a la casa. Las Cantoras/es alegran las fiestas, en las trillas donde se congrega toda la familia y conocidos, cantan a los angelitos, en las fiestas de los Santos donde se los venera con devoción.
La fe cristiana se manifiesta también por las cantoras y los cantores a través del canto.
“ este es el canto neuquino
el que cantan los cantores
los que son animadores de
nuestra fiesta campera
los que cantan noches enteras
alegrando el paisanaje su vivo mensaje
cuando cantan los novios
o cantan a los angelitos
yo le pido al dios bendito
que nunca se acabe su canto
que mientras dure en el campo
una cantora cantando seguirá el
sol alumbrando y las flores dando aroma
pues tonada son aromas, son penas
y son pesares, son novios en los altares
son trillas o fiesta de santo que nos
embriagan con su canto igual que un vaso de vino
son la bendición que dios dejó en el norte neuquino”
Letra. Atilio ALARCON
Esta música es trasmitida de generación en generación con el objeto de preservar esta cultura que nos identifica como neuquinos en nuestra zona norte, y que es muy escuchada y bailada con alegría sentimiento que se contagia y lleva a divertirse sanamente.
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