1.- INTRODUCCIÓN.
La incidencia de los accidentes de tránsito como
causa de muertes y de incapacidades graves es innegable. Lo que pone
de relieve la necesidad de consagrar una propuesta integral como es
el MANUAL DEL CONDUCTOR.
2.- Función del Estado.
Nadie puede alegar desconocimiento de la Ley cuando
la viola. Sin embargo, el Estado tiene una herramienta para que todo
conductor conozca la Ley y la Reglamentación del Tránsito,
esta herramienta es la LICENCIA DE CONDUCIR. Por tal motivo, el otorgamiento
de la licencia de conducir queda sometido al régimen de autorización
administrativa previa, dirigido a verificar que los conductores tengan
los requisitos de capacidad, conocimientos y habilidad necesarios para
la conducción del vehículo del que se trate.
3.-Objeto del Manual del Conductor.
El Manual del Conductor tiene por Objeto:
· Transmitir a los futuros conductores y también
a los actuales, todos aquellos aspectos de la Ley y su Reglamentación
necesarios para un correcto uso de las vías. Todo ello complementado
con explicaciones y comentarios didácticos.
· Plasmar en un documento de una manera detallada
las Normas de Comportamiento Vial, los Catálogos de Señalización,
la clasificación y alcance de los distintos tipos de licencias
de conducir, los distintos elementos componentes de la vía, obligaciones
y derechos ante los controles policiales de tránsito, forma de
comportarse frente a un accidente de tránsito, atención
de heridos, conocimientos de mecánica ligera y todos aquellos
aspectos que estima el Estado indispensables para la Seguridad Vial
y el Bien del conjunto de la Comunidad.
· Cumplir el Estado con su obligación
de publicar el documento básico destinado a la Educación
Vial. De esta manera todo conductor tendrá a su alcance un instructivo
que permita el cabal conocimiento de las Normas que regulan la Circulación
Vial.
Servir para la programación de la capacitación
de los conductores
4.- Significado Social de la Licencia de Conducir.
Los hombres vivimos en sociedad. Esto quiere decir que
tenemos que ejercer nuestros derechos en una convivencia que debe ser
armoniosa y pacífica. Para que éstos, nuestros derechos
sociales sean respetados por los demás, y para que también
nosotros respetemos los de los otros, es necesaria la intervención
del ESTADO, para que regule en cada momento el uso de nuestros derechos,
que en una sociedad democrática y libre, terminan allí
donde comienzan los derechos de los demás.
Entre los derechos fundamentales de la persona figura
el derecho al libre desplazamiento y circulación por las vías
públicas. Para circular por ellas de una manera ordenada y pacífica,
conduciendo un automotor, el ESTADO debe restringir este derecho, y
lo debe conceder a través de la Licencia de Conducir.