1.- DEFINICIONES.
a) Automóvil: el automotor para el transporte
de personas de hasta ocho plazas (excluido conductor) con cuatro o más
ruedas, y los de tres ruedas que exceda los mil kilogramos de peso.
b) Bicicleta: vehículo de dos ruedas que es propulsado
por mecanismos con el esfuerzo de quien lo utiliza, pudiendo ser
múltiple de hasta cuatro ruedas alineadas.
c) Camión: vehículo automotor para transporte
de carga de más de 3.500 kilogramos de peso total.
d) Camioneta: el automotor para transporte de carga
de hasta 3.500 kilogramos de peso total.
e) Carretón: el vehículo especial, cuya
capacidad de carga, tanto en peso como en dimensiones, supera la de
los vehículos convencionales; concebido y construido para ser
acoplado y remolcado por un automotor.
f) Ciclomotor: una motocicleta de hasta 50 centímetros
cúbicos de cilindrada y que no puede exceder los 50 kilómetros
por hora de velocidad.
g) Eje doble tandem: Agrupamiento de dos ejes consecutivos
pertenecientes a un mismo vehículo y unidos por un dispositivo
que permite repartir el peso entre ambos. La distancia entre los ejes
será mayor a un metro con veinte centímetros y menor a
dos metros con cuarenta centímetros.
h) Eje triple o tridem: Agrupamiento de tres ejes consecutivos
de un mismo vehículo, unidos por un dispositivo que permite la
distribución del peso entre ellos. La distancia entre los ejes
consecutivos debe ser superior a un metro con veinte centímetros
e inferior a dos metros con cuarenta centímetros.
i) Maquinaria agrícola automotriz: Vehículo
especial autopropulsado, de dos o más ejes, concebido y construido
para efectuar trabajos agrícolas.
j) Máquina agrícola remolcada: Vehículo
especial concebido y construido para efectuar trabajos agrícolas
y que para trasladarse y maniobrar, debe ser arrastrado por un tractor,
o automotor. Se excluyen de esta definición los aperos agrícolas,
entendiéndose por tales los útiles o instrumentos agrícolas,
sin motor, concebidos y construidos para efectuar trabajos de preparación
del terreno o laboreo que, además, no se consideran vehículos
a los efectos de la Ley de Tránsito.
k) Maquinaria especial: Todo artefacto esencialmente
construido para otros fines y capaz de transitar. Vehículo, autopropulsado
o remolcado, concebido y construido para realizar obras o servicios
determinados y que, por sus características, está exceptuado
de cumplir alguna de las condiciones técnicas exigidas en la
Ley de Tránsito y su Reglamentación así como la
maquinaria agrícola y sus remolques.
l) Motocicleta: Vehículo de dos ruedas con motor
a tracción propia de más de 50 centímetros cúbicos
de cilindrada y que puede desarrollar velocidades superiores a
50 kilómetros por hora; además, los de tres ruedas con
sidecar, entendiendo como tal el habitáculo adosado lateralmente
a la motocicleta.
m) Ómnibus: Vehículo automotor para transporte
de pasajeros de capacidad mayor de ocho personas y el conductor;
n) Ómnibus articulado: Automotor concebido y
construido para el transporte de pasajeros, con capacidad para más
de nueve plazas, incluido el conductor, compuesto por dos secciones
rígidas unidas por otra articulada que las comunica. Se incluye
en este término el trolebús articulado.
o) Peso máximo autorizado-(PMA): Es el mayor
peso en carga con que se permite la circulación normal de un
vehículo.
p) Peso por eje: Es el que gravita sobre el suelo, transmitido
por la totalidad de las ruedas acopladas a ese eje.
q) Remolque: Vehículo concebido y construido
para circular arrastrado por un vehículo de motor.
r) Remolque agrícola: Vehículo de transporte
construido y destinado para ser arrastrado por un tractor, o máquina
agrícola automotriz.
s) Remolque liviano: Es aquel cuyo peso máximo
autorizado no exceda de 750 Kilogramos.
t) Semirremolque: Remolque construido para ser acoplado
a un automotor de tal manera que repose parcialmente sobre éste
y que una parte sustancial de su peso y de su carga sean soportado por
dicho automotor.
u) Tara: Peso del vehículo, con su equipo fijo
autorizado, sin personal de servicio, pasajeros ni carga y con su dotación
de agua, combustible, lubricante, repuestos, herramientas y accesorios
reglamentarios.
v) Tractor agrícola: Vehículo especial
autopropulsado, de dos o más ejes, concebido y construido para
arrastrar maquinaria o vehículos agrícolas.
w) Tractor y maquinaria para obras o servicios: Vehículo
especial concebido y construido para su utilización en obras
o para realizar servicios determinados, tales como tractores no agrícolas,
pintabandas, excavadoras, motoniveladoras, cargadoras, vibradoras, apisonadoras,
extractores de barro y quitanieves.
x) Tranvía: Vehículo que marcha por rieles
instalados en la vía.
y) Trolebús: Vehículo concebido y construido
para el transporte de pasajeros, de capacidad mayor de ocho personas
y el conductor; conectado a una línea eléctrica aérea
y que no circula por rieles.
z) Vehículo automotor: todo vehículo de
más de dos ruedas que tiene motor y tracción propia.
2.- POSICIÓN CONFORTABLE Y SEGURA PARA
LA CONDUCCIÓN .
A) REGLAJE DEL ASIENTO Y RESPALDO.
Antes de poner el motor en marcha para disponernos a
conducir, debemos acomodarnos confortablemente en el asiento. Tendremos
la espada bien apoyada sobre el respaldo del asiento, que lo colocaremos
ligeramente inclinado hacia atrás.
Accionando una palanca que suele ir colocada debajo
del asiento, podemos guiar la distancia del asiento con relación
al volante.
Para que la distancia sea la adecuada:
Los brazos estarán ligeramente flexionados sobre
el volante.
La mano derecha podrá llegar a actuar sobre
la palanca del cambio de velocidad en su punto más lejano, sin
que tengan que desplazarse los hombros del respaldo.
Las piernas quedarán semiflexionadas de forma
que los pues puedan actuar sobre los pedales pisando a fondo sin que
el cuerpo tenga que desplazarse.
Utilizaremos calzado liviano y flexible, de suela no
demasiado rígida, que nos permita actuar sobre los pedales, de
modo que podamos percibir y controlar suficientemente la presión
sobre los mismos,
Son desaconsejables tanto los zapatos gruesos, como
los de tacos altos.
Tampoco debemos conducir descalzos al menos en el pie
derecho.
La altura del asiento debe ser tal que nos permita
ver la carretera por encima del volante. Si es preciso, colocaremos
un almohadón como suplemento.
B) REGLAJE DE LOS ESPEJOS RETROVISORES.
Los espejos retrovisores son necesarios para ver lo
que sucede a nuestra espalda.
Como norma general los espejos retrovisores serán
tres, uno interior y dos colocados en el exterior uno en el lado derecho
y otro, en el izquierdo del vehículo, que permitan al conductor
ver la circulación por detrás en una distancia mínima
de 50 metros en recta y llano.
En las motocicletas de dos o tres ruedas desprovistas
de cabina y en los ciclomotores, será suficiente un solo retrovisor
colocado al lado izquierdo.
Una vez regulado el asiento y su respaldo, procederemos
a regular el espejo retrovisor interior de forma que veamos el mayor
campo posible a través de la luneta trasera. Para ello:
? Sentados en la posición de conducción
normal tomaremos el espejo por los bordes para evitar ensuciarlo con
los dedos, y lo orientaremos hasta obtener la mejor visión posible
a través de la ventanilla trasera, de forma que pueda ver por
lo menos los tres y si es posible los cuatro lados de la misma.
? Para regular el espejo exterior izquierdo actuaremos
sobre el mismo o sobre su mando, según los modelos, hasta poder
ver, sin desviar la cabeza de la posición normal, la calzada
y un poco el costado izquierdo de nuestro vehículo.
? Para regular el exterior derecho pediremos la ayuda
de otra persona que lo mueva hasta que veamos también la calzada
y un poco del costado derecho del propio vehículo.
? Si durante la noche nos encandila la luz de otro vehículo,
actuaremos sobre el dispositivo de antiencandilamiento, que suele llevar
el mismo espejo interior, o desviaremos un poco la cabeza mientras dure
esta situación.
C) FORMA DE AGARRAR EL VOLANTE.
Aseguraremos el volante con ambas manos, con firmeza
pero ni sujetándolo con una fuerte contracción, ni tan
suave que se nos escape de los dedos.
Las manos deberán colocarse hacia la mitad superior
del volante, no en la parte totalmente superior .
Considerando al volante como la esfera de un reloj,
se admite tradicionalmente que la mejor posición de las manos
al volante es la que corresponde a la colocación de las diez
y diez.
? Nunca apartaremos las dos manos del volante a la vez,
ni las cruzaremos sobre el mismo.
? Cuando debamos actuar sobre algún mando con
una mano, sujetaremos fuertemente el volante con la otra, sin hacer
variaciones peligrosas.
Si la dirección tiene retroceso automático
para volver a su posición normal, después de tomar una
curva, deberemos cuidar este retroceso sujetando el volante lo necesario
para que no gire loco y podamos perder el control de la dirección.
D) VESTIMENTA ACONSEJADA.
No debemos llevar prendar muy ajustadas, pues oprimen
y no facilitan una conducción cómoda y relajada.
Tampoco debemos conducir con abrigos, o prendas similares
de invierno, pues dificultan los movimientos.
Nos abrocharemos el cinturón de seguridad, cuyo
uso es obligatorio tanto en vías interurbanas como urbanas. Invitaremos
a los pasajeros para que también se lo abrochen.
Para el conductor de motocicletas el vestuario es fundamental,
porque su cuerpo está expuesto a las condiciones climatológicas
y ambientales.
Es conveniente, especialmente en invierno, utilizar
un traje de cuero o similar y una prenda impermeable, así como
guantes y botas, a ser posible de caña alta, par protegerse del
agua y del frío.
Si la motocicleta está autorizada para transportar
a otra persona, son válidas también las anteriores recomendaciones
para el pasajero, quien, por otra parte, debe ir montado a caballo por
razones de estabilidad y seguridad.
E) CLIMATIZACIÓN DEL HABITACULO.
Para sentirnos a gusto y cómodos, es necesario
que no haya dentro del vehículo ni mucho frío ni mucho
calor.
Para lograr este estado y una adecuada ventilación,
procuraremos abrir un poco la ventanilla, o bien accionar el ventilador,
que, según el modelo de vehículo, proyecta el aire del
exterior o el aire acondicionado, siendo este último el que favorece
a la conducción en días de color.
En tiempo frío, podremos poner la calefacción,
pero vigilaremos que no sea en exceso, puesto que podría provocar
amodorramiento y somnolencia.
3.- DISPOSICIONES DE SEGURIDAD.
A) PUERTAS.
Se prohíbe llevar abiertas las puertas del vehículo,
abrirlas antes de su completa inmovilización y abrirlas o apearse
del mismo sin haberse asegurado previamente de que ello no implica peligro
o entorpecimiento para otros usuarios.
B) APAGADO DE MOTOR.
Aún cuando el conductor no abandone su puesto,
debe parar el motor siempre que el vehículo se encuentre detenido
en el interior de un túnel o en lugar cerrado y durante la carga
de combustible.
C) CINTURÓN, CASCO Y RESTANTES ELEMENTOS DE SEGURIDAD.
1. Los conductores y ocupantes de automotores están
obligados a utilizar el cinturón de seguridad.
2. El conductor y acompañante de motocicletas
y ciclomotores, el casco y demás elementos de protección.
3. El Consejo Provincial de Tránsito y Seguridad
Vial fijará también las excepciones a la norma del número
1, de acuerdo con las recomendaciones internacionales en la materia
y atendiendo a las especiales condiciones de los conductores minusválidos.
D) LA VISIBILIDAD.
Para una conducción con garantías de seguridad
es necesario que el vehículo esté construido y mantenido
de tal forma que el campo de visión del conductor hacia delante,
hacia la derecha, hacia la izquierda y hacia atrás sea suficiente.
Al conductor y en todo caso al propietario del vehículo incumbe
la obligación de mantenerlo en las debidas condiciones tanto
para la seguridad propia como para la de los demás usuarios.
Una buena visibilidad desde el interior se obtiene con:
· Los elementos transparentes del vehículo.
Está prohibido adherir láminas a los parabrisas y cristales
laterales, ya que impiden la visibilidad diáfana del conductor.
· Los espejos retrovisores.
· Los dispositivos de alumbrado y señalización.
E) EL PARABRISAS Y LAS LUNETAS.
Se llama parabrisas el cristal situado en la parte delantera
de nuestro vehículo. Además de protegernos de los agentes
atmosféricos, nos permite la visión para una conducción
segura.
El parabrisas está formado de modo que, al romperse
por el impacto de una piedra u otro objeto, se desmenuce en trozos pequeños
que no dañen al conductor y ocupantes. Si conduciendo tenemos
la mala suerte de que se nos rompa, y nos quedamos sin visibilidad,
daremos un golpe fuerte con el puño para hacer un hueco y poder
ver mientras solucionamos la avería. Existen también otros
parabrisas con varias capas de seguridad que se agrietan pero no saltan
en pedazos.
Para tratar de evitar, en lo posible, esta situación
de rotura, circularemos más despacio, y a más distancia
de eguridad con el vehículo que nos preceda, siempre que podamos
prever la posibilidad de este accidente.
Además del parabrisas, nuestro vehículo
dispone de cristales laterales en las puertas y ventanillas, y de una
luneta trasera.
Antes de sentarnos al volante, tendremos en cuenta que
haya una perfecta visibilidad a través de todos ellos, y sobre
todo a través de la luneta trasera, por la que hemos de ver con
el espejo retrovisor interior.
Si en invierno se hiela o se empaña, procuraremos
accionar el mando de luneta térmica de nuestro vehículo,
si tiene este dispositivo, o en todo caso procuraremos limpiarla con
una bayeta tanto interior como exteriormente.
F) EL LIMPIAPARABRISAS Y EL LAVAPARABRISAS.
Para que el parabrisas pueda estar siempre en óptimas
condiciones de limpieza y por lo tanto de visibilidad, todo parabrisas
debe estar provisto de un limpiaparabrisas eficaz, que se actúa
desde dentro, pulsando un interruptor.
El limpiaparabrisas dispone de una velocidad Intermitente
y otras más rápidas.
Debemos utilizar la más lenta posible sin apartar
nunca, al accionar cualquier mando, la vista de la calzada.
Nunca debe utilizarse cuando el parabrisas está
seco, para no rayarlo con las posibles arenillas depositadas en el mismo,
pues un cristal rayado aumenta el encandilamiento durante la noche o
bajo los efectos del sol.
Las escobillas han de estar en buen estado y limpias.
Cuando el barrido del parabrisas sea incorrecto deben sustituirse.
Para evitar el rayado del parabrisas, cuando esté
sucio, se utiliza el lavaparabrisas.
Consiste el lavaparabrisas en un dispositivo en el cual
un pequeño motor eléctrico, que se pone en funcionamiento
al actuar sobre el mando respectivo, lanza, desde un depósito,
un chorro de agua que, a través de unos tubos, sale hacia el
parabrisas.
A veces los orificios de salida del agua no están
bien orientados hacia el cristal o se han obturado y no sale agua. En
ambos casos es necesario actuar sobre ellos, siguiendo las indicaciones
del Manual de Instrucciones para orientarlos bien o desobturarlos respectivamente.
Un alfiler u objeto similar puede ser un buen remedio. El nivel del
depósito del agua, a la que se le puede añadir algún
detergente neutro, debe ser vigilado con frecuencia, no sea que, cuando
más la necesitemos, se haya terminado.
En invierno es conveniente añadir un poco de
anticongelante para evitar que el agua se hiele sobre el parabrisas
o en el mismo depósito.
Algunos vehículos llevan también limpialuneta
y lavaluneta posterior.
Estos dispositivos, aunque no son obligatorios, son
muy convenientes sobre todo en determinados modelos de vehículos,
que tienden a acumular suciedad en la parte posterior.
Otros vehículos llevan también limpiafaros
y lavafaros. No son obligatorios, pero pueden resultar interesantes
en zonas donde es frecuente la lluvia intermitente que motiva un barrillo
pegajoso en la calzada.
G) DISPOSITIVOS ANTIHIELO Y ANTIVAHO.
Muchos automóviles suelen estar dotados de unos
dispositivos antihielo y antivaho, que sirven para eliminar las finas
capas de escarcha que en invierno se forman en la parte exterior de
los cristales, o del vaho con que se empañan en su interior,
dificultando la visibilidad.
Para eliminar tanto la escarcha como el vaho es necesario
poner en funcionamiento la calefacción, orientando el chorro
de aire caliente hacia el parabrisas y las ventanillas laterales.
La luneta trasera va provista de un dispositivo antihielo
y antivaho que consiste en unos finos filamentos eléctricos que
se calientan al actuar sobre el mando respectivo, quedando eliminado
así tanto el vaho interior como la posible escarcha externa.
Es lo que se llama “luneta térmica”.
H) EL PARASOL.
El parasol es una especie de pantalla o visera abatible
hacia abajo y también hacia el lado izquierdo, para protegernos
de los rayos del sol, cuando nos molesten.
Va situado en la parte delantera, superior interna del
techo del vehículo.
La plaza del ocupante delantero lleva también
parasol, que podremos utilizar en el caso de que los rayos de sol penetren
por ese lado.
I) LA ADHERENCIA.
El peso de nuestro vehículo descansa en el suelo
a través de cuatro puntos de apoyo que son los neumáticos
de las ruedas.
La superficie de la banda de rodadura del neumático
que apoya en el suelo no es mayor que la plantilla de un zapato.
Esta superficie del neumático se agarra a la
superficie de la calzada y este fenómeno es lo que se llama adherencia.
Si la adherencia no es buena, la rueda no se agarra
suficientemente a la calzada y el vehículo patina y no puede
ser controlado.
La calidad de la adherencia depende, pues, de las dos
superficies en contacto: los neumáticos y la calzada.
J) LOS NEUMATICOS.
La rueda es el conjunto formado por la llanta y el neumático.
La llanta es el casco metálico de la rueda.
El neumático va montado sobre la llanta y puede
llevar dentro una cámara de aire (neumáticos con cámara)
o estar constituido sin cámara, siendo en este último
caso la misma cubierta exterior la que aprisiona el aire sobre la llanta
(neumáticos sin cámara). Estos son hoy día los
más frecuentes.
Unos y otros son buenos con tal que estén correctamente
Inflados de acuerdo con las instrucciones del fabricante, no tengan
deformaciones ni cortes y además presenten en toda la banda de
rodadura unos dibujos cuya misión principal es eliminar todo
lo que se interponga entre las dos superficies en contacto: el neumático
y la calzada.
La presión viene indicada en el Manual de instrucciones
que acompaña a cada vehículo y de nosotros depende el
vigilarla regularmente y sobre todo al iniciar un viaje. Esta operación
debemos hacerla con los neumáticos fríos.
La presión adecuada incide sobre la adherencia
del vehículo, sobre el gasto de combustible, y de los mismos
neumáticos, sobre la conservación del sistema de suspensión
y en definitiva sobre la propia seguridad.
En general, la presión deberá ser más
elevada para un vehículo muy cargado, o si va a rodar mucho tiempo
a alta velocidad.
Nunca quitaremos aire a los neumáticos si, comprobada
su presión en caliente durante el desarrollo de un viaje, advertimos
que la presión se ha elevado.
· Se puede estimar que un neumático no
tiene garantías de seguridad cuando la profundidad de las hendiduras
de la banda de rodadura, tomada en cuatro puntos del mismo uniformemente
repartidos, no es de al menos 1,6 milímetros, en lugar de los
5 u 8 milímetros que suelen tener en un neumático nuevo.
· Un desgaste irregular de un neumático
es indicio de un defecto mecánico: ruedas mal balanceadas, o
desbalanceadas o mal estado de la suspensión o de los frenos.
· A la hora de sustituir los neumáticos
conviene saber que existen dos tipos principales: Neumáticos
de estructura diagonal y Neumáticos de estructura radial.
· En los neumáticos de estructura diagonal
las bandas de lona, que forman el entramado de la carcasa, están
enrolladas en sentido diagonal, formando diversas capas como una especie
de enrejado.
Los neumáticos de estructura radial tienen las
bandas de lona enrolladas siguiendo la dirección de los radios,
con lo que sus lados resultan menos gruesos y más flexibles y
elásticos.
Al mismo tiempo varios cinturones superpuestos refuerzan
la banda de rodadura. Los de estructura radial son los más usuales,
puesto que presentan estas ventajas:
· Menor calentamiento.
· Mejor adherencia y estabilidad.
· Más flexibilidad y confort.
· Mayor duración porque se reduce el desgaste.
· Menor consumo de combustible.
De todos modos conviene saber:
Nunca se deben montar en el mismo eje neumáticos
de diverso tipo ni de distinto desgaste, y sobre todo no mezclar en
absoluto radiales y diagonales.
· Cuando debamos sustituir un neumático
lo mejor será comprar otro nuevo idénticas características
y colocarlo, junto con el de auxilio, en el mismo eje.
· Si queremos cambiar el tipo de neumáticos
por otros, lo mejor será cambia todos (todos diagonales o todos
radiales).
· Si por necesidad hubieran de usarse mezclados
los dos tipos, se pondrán delante los diagonales y detrás
los radiales.
Para tratar de mantener el vehículo recto accionaremos
suavemente el volante hacia el lado al que se deslizan las ruedas traseras.
Si estamos frenando a fondo, levantaremos el pie del pedal del freno
y volveremos a hacerlo suavemente hasta que el vehículo siga
en línea recta o se detenga. Si derrapan las ruedas delanteras
habrá que girar el volante hacia el lado contrario al derrape.
Algo parecido ocurre cuando actuamos bruscamente sobre
la dirección, pues una gran parte del peso del vehículo
se transfiere a la rueda delantera exterior del giro, disminuyendo en
las traseras, que pierden la adherencia y empiezan a deslizarse. Un
uso brusco del acelerador, sobre todo en marchas cortas, hace que las
ruedas motrices giren patinando sobre el pavimento y pierdan su adherencia
en lugar de impulsar al vehículo. Si no se levanta el pie, puede
producirse un deslizamiento.
· Si se produce un reventón, mantendremos
la calma, sujetaremos firmemente el volante para mantener la trayectoria
y levantaremos suavemente el pie del acelerador frenando lo menos posible.
Para evitar que, ante un frenazo brusco, las ruedas
puedan bloquearse, utilizan hoy día los fabricantes en los vehículos
el sistema denominado "A.B.S.". Una especie de cerebro electrónico
dosifica la presión necesaria enviada a cada rueda impidiendo
que se bloqueen y dejen de rodar. La frenada es uniforme y segura, siguiendo
el vehículo su marcha con una trayectoria sin desviaciones.
Ñ) CLASES DE FRENOS.
Los diversos sistemas de frenado son tres:
a) El freno de servicio, que sirve para reducir la velocidad
del vehículo y detenerlo, vulgarmente llamado de pie, actúa
sobre las cuatro ruedas y funciona así:
Al pisar el pedal (1), empujamos un pistón (2)
que se desliza por un tambor cilíndrico (3) que contiene un líquido
especial.
A través de unas tuberías (4) que están
siempre llenas, este líquido llega a los cilindros receptores
(5) de cada freno.

La fuerza ejercida sobre el líquido al pisar
el pedal (1) llega a los pistones (6). En los frenos de tambor, estos
pistones separan o abren unas zapatas y las aplican sobre el tambor,
que gira solidario con las ruedas.
En los frenos de disco, estos pistones activan una especie
de tenazas que atrapan al disco de la rueda y así lo frenan.
Un depósito (7), que va colocado debajo del capot
del motor, mantiene siempre llenas las tuberías. Es conveniente
vigilar de vez en cuando este nivel del líquido de frenos, así
como aproximar y reglar las zapatas si al frenar advertimos que el vehículo
se va a la derecha o a la izquierda.
Si el nivel del líquido baja, debemos reponerlo,
y, si, no obstante, sigue bajando, acudiremos a un taller, pues es posible
que exista alguna fuga en el circuito. Como acabamos de ver, los frenos
pueden ser de tambor o de disco, y las características de ambos
son éstas:
· Los de tambor se calientan más, se desgastan
más lentamente, tienen mayor superficie frenante y la frenada
es menos progresiva y más propicia para el bloqueo de las ruedas.
· Los de disco se calientan menos, tienen menos
superficie de fricción, la frenada es más suave y progresiva
y con ellos se logra más seguridad en el control del vehículo.
Hoy día se suelen usar los de disco en las ruedas
delanteras y de tambor en las traseras o bien de disco en las cuatro
ruedas, sobre todo si los vehículos van equipados con el sistema
"ABS", del que hablamos anteriormente.
· Los frenos se llaman hidráulicos cuando
la presión enviada a las ruedas se hace a través de un
líquido, y mecánicos si se hace a través de varillas
o cables.
b) El freno de estacionamiento, vulgarmente llamado
de mano, que es el que se utiliza para mantener el vehículo inmóvil
en ausencia del conductor, o en el caso de un remolque, cuando éste
está desenganchado. En el freno de mano una palanca tira de unos
cables metálicos, que oprimen las zapatas contra el tambor bloqueando
las ruedas de un mismo eje, normalmente del eje trasero.
c) El freno de emergencia, que es el dispositivo destinado
a aminorar la marcha del vehículo e inmovilizarlo en el caso
de que falle el freno de servicio.
El freno de emergencia, en la mayoría de los
vehículos consiste en un doble circuito que lleva el freno de
servicio y que entra en funcionamiento, en caso de avería de
éste, con la misma eficacia.
O) EL FRENO MOTOR.
Se llama “Freno motor” al modo de retener
el vehículo a través del mismo motor. Esto se produce
cuando levantamos el pie del acelerador y no entran gases en los cilindros.
Esta retención que se produce es tanto mayor cuanto más
baja sea la relación de marchas o velocidades utilizadas.
P) EFICACIA DE LOS FRENOS.
La eficacia de los frenos del vehículo depende:
· De la mayor o menor presión sobre el
pedal del mismo freno.
· De que esta presión vaya o no asistida
por el dispositivo llamado “servofreno”.
· Del estado del dibujo de los neumáticos,
es decir, de la adherencia de los mismos a la calzada.
· Del estado de la calzada. Si está húmeda
la adherencia es menor, pudiendo quedar reducida a la mitad o a más
si hay hielo.
· Del peso del vehículo y su carga. Cuanto
mayor sea el peso, mayor será la energía cinética
que se ha de eliminar.
· De la velocidad. Cuanto más alta sea
ésta, más energía cinética habrá
de eliminarse, por lo que habrá que frenar con más anticipación.
· Del estado de los frenos, por lo que conviene
vigilar el nivel del depósito, las tuberías (si hay pérdidas
baja el nivel del depósito), de las zapatas en los de tambor
y pastillas en los de disco, que se van gastando con el uso normal.
Q) UTILIZACIÓN DE LOS FRENOS.
Para que la frenada sea segura y controlada, estando
bien regulados los frenos, como norma general procuraremos:
· No frenar bruscamente sino suave y progresivamente,
teniendo en cuenta que, al frenar, el peso del vehículo se desliza
hacia adelante, por lo que las ruedas delanteras te adhieren a la calzada
más que las traseras.
· Frenar con suficiente antelación y no
de repente o en el último instante.
· Acomodar la presión de frenado al estado
de pavimento, pues con calzada húmeda la presión debe
ser más suave y progresiva.
· No abusar de los frenos, pues una frenada prolongada,
por ejemplo en una bajada, puede producir calentamiento excesivo y pérdida
momentánea de eficacia.
Resumiendo:
En una conducción normal y económica se
han de utilizar los frenos lo imprescindible, previniendo la reducción
de velocidad a tiempo, levantando el pie del acelerador y cambiando
a una relación de marchas inferior, si fuera preciso.
· Para una detención normal procuraremos
mirar por el retrovisor para no sorprender a los que vengan detrás;
señalizaremos la maniobra y, habiendo reducido previamente, según
lo anteriormente dicho, frenaremos suavemente hasta que el vehículo
vaya a detenerse. En este último momento pisamos también
el pedal del embrague para que el motor no se pare.
· Para una detención de emergencia (v.g.
un peligro imprevisto) pisamos enérgicamente sobre el pedal del
freno (sin pisar todavía el pedal del embrague) hasta que las
ruedas estén a punto de bloquearse, sin llegar a ello. Si se
bloquearan, aflojaremos enseguida un poco la presión sobre el
pedal para que las ruedas vuelvan a rodar de nuevo y puedan recobrar
la adherencia, repitiendo el proceso presión-soltar-presión
y sujetando firmemente el volante hasta la detención total.
· Para un descenso prolongado como norma general
no se debe abusar de los frenos. A veces puede ser suficiente levantar
el pie del acelerador y utilizar el freno con algunas presiones espaciadas.
Pero si el vehículo tiende a embalarse, se debe reducir a una
velocidad inferior hasta conseguir la relación de marchas cortas
que más convenga a la inclinación de la pendiente, utilizando
de esta manera al motor como freno.
· Ante un fallo total de frenos procederemos
así: Dejaremos de acelerar, circularemos lo más arrimado
posible al borde derecho de la calzada o saldremos a la banquina, iremos
cambiando sucesivamente a relación de marchas inferiores para
que el motor sirva de freno, al mismo tiempo que podremos actuar sobre
el freno de mano.
· Si el fallo ocurre en un descenso pronunciado
y no se consigue detener el vehículo se debe:
* Dirigir el vehículo hacia un camino lateral
ascendente,
* Procurar el roce lateral del vehículo contra
un talud, cuneta, etc.
* Cortar el encendido y sujetar firmemente el volante,
tomando la precaución de no girar la llave a la posición
debloqueo del volante.
4.- Seguridad del Vehículo:
Los factores que causan el grave problema de los accidentes
de tránsito son tres: El hombre, la vía y el vehículo.
Actuando sobre todos ellos es como se pueden reducir los mismos tanto
en número como en sus consecuencias.
El vehículo automóvil debe estar dotado
de una seguridad activa y otra pasiva.
A) SEGURIDAD ACTIVA.
La seguridad activa es la que debe tener un vehículo
para evitar en lo posible, que se produzca un accidente, como es el
sistema de frenos, el sistema de dirección, el sistema de alumbrado,
las luces direccionales, etc. Estos elementos no actúan si no
actúa el conductor.
B) SEGURIDAD PASIVA.
La seguridad pasiva es la que debe tener un vehículo
para que una vez iniciado un accidente y durante el mismo, las posibles
lesiones sean las menos posibles, como puede ser la resistencia de la
carrocería a los diversos golpes, el cinturón de seguridad,
las bolsas de aire, los apoyacabezas, los asientos, etc.
La diferencia entre seguridad activa y pasiva está
en que la activa requiere una acción previa para que actúe
(por parte del conductor), en tanto que la pasiva actúa automáticamente.
Para que en caso de accidente los riesgos sean los menos
posibles, los vehículos automóviles, remolques y semirremolques
deben:
· Estar fabricados conforme a las normas de homologación
establecidas.
· No tener adornos ni otros objetos que presenten
aristas vivas o salientes que constituyan peligro.
· Tener los asientos anclados de forma resistente
y segura que eviten el desplazamiento.
· Tener las cerraduras y bisagras de las puertas
de forma que impidan la apertura no deseada.
· Tanto los cristales del parabrisas como los
demás deben ser de seguridad.
· El conductor tiene obligación de mantener
todas las exigencias de la fabricación y no alterarlas.
Entre los principales dispositivos de seguridad pasiva
se encuentran:
· Los paragolpes de los que deben estar dotados
los automóviles en su parte anterior y posterior para aminorar
los efectos en caso de colisión o alcance.
· El dispositivo antiempotramiento de que deben
disponer en su parte posterior los vehículos destinados al transporte
de mercancías de más de 3.500 kilogramos.
· Los guardabarros, incorporados normalmente
a la carrocería del vehículo para evitar las salpicaduras
de agua sucia o barro etc., que perjudican la visibilidad de los conductores
que circulen detrás.
De los dispositivos de seguridad pasiva que están
en contacto con el cuerpo del conductor y pasajeros conviene saber que:
a) Los apoyacabezas, que están situados en la
parte superior del respaldo de los asientos, sirven para proteger la
cabeza y vértebras cervicales contra los movimientos hacia atrás
en caso de colisión.
b) El cinturón de seguridad es una banda de tejido
muy sólido, extensible pero no elástico para evitar el
choque por retroceso. Consta de una banda lateral y un cinturón
bajo. Tiene por finalidad retener y proteger el cuerpo del conductor
y demás ocupantes del vehículo en caso de colisión,
frenada brusca o vuelco, contra la fuerza que, en virtud de la energía
cinética que se ha acumulado por la velocidad, los empuja hacia
adelante.
* Cuando, en efecto, se frena de un modo brusco, los
pasajeros son impulsados hacia adelante con tanta mayor fuerza cuanto
mayor sea la velocidad y más intensa sea la presión sobre
el pedal del freno para eliminar la energía cinética acumulada.
* Cuando la frenada es normal, aunque sea enérgica,
la contracción de los músculos es suficiente para retener
tanto al conductor como a los pasajeros, que se van dando cuenta de
las situaciones del tránsito.
* Pero cuando la detención es instantánea
por efecto de un choque, actúa sobre los ocupantes una fuerza
de inercia acumulada que depende de la velocidad. Si por ejemplo se
circula a 60 Km/h., para detener el vehículo se necesitan 25
ó 35 metros, pero si se produce un choque, el vehículo
se detendrá en una distancia muy corta (como máximo medio
metro, que es lo que corresponde a la deformaci6n de la carrocería)
y sin embargo los ocupantes seguirán desplazándose hacia
adelante a la velocidad de 60 Km/h., haciéndolo cada uno con
una fuerza 30 veces mayor que la del propio peso. Tengamos en cuenta
que un choque a 60 Km/h. equivale a una caída desde 14 metros
de altura y un choque a 110 Km/h. corresponderá a una caída
desde 40 metros de altura.
c) La eficacia del cinturón de seguridad está
plenamente demostrada en cualquier desplazamiento, incluso en vías
urbanas, pues en caso de accidente, aunque no lo evite, reduce considerablemente
el número y la gravedad de las lesiones.
Se estima que, en términos generales, su utilización
disminuye en más de un 40 por 100 el número de muertos
y heridos en los vehículos accidentados en caso de velocidad
elevada, y en un 60 por 1 00 en caso de velocidades más reducidas.
* En caso de choque frontal, el cinturón divide
por nueve el riesgo de fallecimiento o heridas graves en la cabeza y
reduce una cuarta parte el riesgo dé heridas, fracturas y lesiones,
excepto los de cuello y nuca, en los que no actúa.
* En caso de choque por detrás, reduce a la mitad
el riesgo de muerte o heridas graves.
* En caso de vuelco reduce también considerablemente
el riesgo de muerte, pues sujeta a los ocupantes e impide que se golpeen
contra la estructura del vehículo o salgan despedidos violentamente
fuera del mismo.
Para que sea eficaz el cinturón deberá:
· Corresponder a tipos previamente homologados
(no sirve cualquiera).
· Estar bien anclado. (Hay que revisar los anclajes
de vez en cuando).
· Estar bien regulado y ajustado al cuerpo (ni
muy flojo ni muy apretado).
· Estar bien abrochado. (Llevarlo por encima
sin abrochar es engañarse a sí mismo).
d) El conductor, que debe velar por la seguridad propia
y la de los demás, deberá abrocharse su cinturón
e invitar a los pasajeros a hacer lo mismo antes de iniciar la marcha.
Convendrá asimismo que cada uno se informe sobre el modo de desabrocharlo.
e) Es obligatoria la utilización de cinturones
de seguridad u otros sistemas de retención homologados para niños
y bebes, correctamente abrochados, tanto en la circulación en
vías urbanas como en las interurbanas, según lo siguiente:
· Por el conductor y los pasajeros de los asientos
delanteros, así como por los pasajeros que ocupen los asientos
traseros:
* De los automóviles.
* De aquellos vehículos con peso total máximo
de 3.500 kilogramos que, conservando las características esenciales
de los automóviles, estén dispuestos para el transporte,
simultáneo o no, de personas y mercancías.
· Por el conductor y los pasajeros de los asientos
delanteros de los vehículos destinados al transporte de mercancías,
y de los vehículos destinados al transporte de personas, que
tengan, además del asiento del conductor, más de ocho
plazas de asientos.
· Quedan exentos de la obligación de utilizar
el cinturón de seguridad en las circunstancias que se expresan
las siguientes personas:
* Los pasajeros menores de diez años, que deberán
utilizar dispositivos autorizados y homologados en los asientos delanteros.
* Las mujeres embarazadas cuando dispongan de un certificado
médico, en el que conste su situación o estado de embarazo
y la fecha aproximada de su finalización.
* Las personas provistas de un certificado de exención
por razones médicas graves o en atención a su condición
de disminuido físico.
El certificado médico correspondiente, deberá
ser presentado cuando lo requiera cualquier Agente de la autoridad encargado
del control del tránsito.
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· La bolsa de
aire (air-bag).
Como ya se dijo, la seguridad pasiva de un vehículo
es la que se activa automáticamente sin la intervención
del conductor su misión va encaminada a reducir al gravedad
de las lesiones en caso de accidentes. Algunos dispositivos que
caracterizan la seguridad pasiva son la carrocería, el
apoyacabezas, el cinturón de seguridad, el air-bag, el
volante deformable, etc.
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Una bolsa de gas (air-bag) que se infla frente
al conductor u ocupante del vehículo en caso de colisión
es la definición más simple del sistema de seguridad
pasiva más desarrollado.
Su funcionamiento se basa en la absorción
de energía cinética del choque mediante la amortiguación
que produce una bolsa llena de gas.
Al chocar contra la bolsa, que debe estar completamente
inflada en ese momento, el cuerpo transmite a la misma su energía,
al tiempo que ésta le impide que se mueva y se lesione.
Los componentes químicos de estos dispositivos
son el ácido de sodio y el óxido de cobre, elementos
combustibles que al combinarse generan nitrógeno gaseoso,
material que infla automáticamente la bolsa dejando diseminado
en el interior del vehículo un polvo blanco ligeramente
alcalino no tóxico.
El air-bag exige una extrema precaución
por parte de los usuarios y de quienes trabajan en la reparación
de estos vehículos. De igual modo es importante tener
en cuenta la vida útil de los air-bag : Transcurridos
los diez años, el explosivo se torna inestable, el sistema
puede activarse intempestivamente o fallar al momento del accidente.
Básicamente el air-bag cumple cuatro
funciones:
1 Evitar el impacto del conductor o del pasajero
contra los elementos duros del vehículo (volante, parabrisas).
2 Absorber parte de la energía cinética
del cuerpo.
3 Proteger a los ocupantes del impacto de cristales
provenientes del parabrisas.
4 Disminuir el movimiento de la cabeza, y con
ello, el riesgo de lesiones cervicales.
El air-bag es un complemento del cinturón
de seguridad, por si solo no ofrece la adecuada protección.
De ningún modo debe ser concebido como el sustituto del
cinturón de seguridad, sino, como un eficaz equipo adicional
de protección.
El air-bag o bolsa de gas sale despedido a una
velocidad de 320 km/h, por lo cual, si no se lleva colocado
el cinturón de seguridad y no se está a la distancia
adecuada, se transforma en un arma mortal.
De la misma manera este dispositivo solo es
eficaz y seguro, para personas que posean una contextura física
con un peso de no menos de 50 kilogramos, y una medida no menor
a 1,60 metros.
No se puede hablar de personas “bajitas”,
sino de aquellas cuya características morfológicas
les acercan más a las de un niño de doce o trece
años que a un adulto, por lo tanto estas personas deben
tomar las medida de seguridad correspondientes a los niños.
De las características que guarda este
sistema de seguridad, surge la necesidad de iniciar acciones
tendientes a informar y difundir algunas advertencias o recomendaciones:
· Utilizar el conductor y los transportados,
el cinturón de seguridad adecuado.
• No transportar niños o personas
de baja estatura en el asiento del acompañante.
• No fumar cigarrillos o pipas.
• No tomar mate con bombilla.
• No utilizar siliconas u otras productos
químicos para recubrir o lustrar el volante y el tablero
en el sector de la guantera.
• No incorporar cables de equipos de audio
adicionales cerca de la instalación eléctrica
del sistema.
• Jamás colocar un asiento de seguridad
infantil en el asiento delantero, si su coche va equipado con
air-bag.
• No apoyar nunca los pies sobre el tablero
de instrumentos o sentarse al borde del asiento.
• No dejar elementos o utensilios sueltos
sobre el tablero del vehículo.
• Al poner en marcha su vehículo,
observar alguno de los siguientes síntomas en el testigo
luminoso que comprueba el funcionamiento del air-bag.
* No se enciende.
* No se apaga transcurridos unos segundos.
* Se enciende o parpadea durante la marcha.
Recuerde que el air-bag es un dispositivo
que requiere de revisión técnica periódica
y de un correcto uso.
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5.- EL CASCO.
El casco es el sistema de protección para la
cabeza y la cara en caso de accidente con ciclomotores y/o motocicletas.
No olvidemos que tanto los conductores como los pasajeros
de estos vehículos, en caso de accidente reciben directamente
los golpes en su cuerpo, sin que haya carrocería alguna que los
proteja.
La misión del casco, pues, es evitar las lesiones
o reducir la gravedad de las mismas en la cabeza.
La eficacia del casco debidamente homologado según
la legislación vigente está científicamente demostrada,
pues los motociclistas que no utilizan casco de seguridad tienen, en
caso de accidente, el doble de lesiones en la cabeza y de tres a nueve
veces de lesiones mortales más que los que lo llevan.
El casco es convencional cuando sólo protege
la cabeza y es integral cuando protege la cabeza, la cara y el mentón
en caso de accidente, y también los ojos de los insectos, del
viento, del polvo, del frío, etc., en circulación normal.

Casco convencional |

Casco Integral |
Su utilización es obligatoria para los conductores
y viajeros de motocicletas de dos ruedas, con o sin sidecar, y los conductores
de ciclomotores, cuando circulen tanto en vías urbanas como en
interurbanas.
6.- REVISIÓN TÉCNICA OBLIGATORIA.
· Todos los vehículos radicados en la
jurisdicción de la Provincia de Córdoba deberán
tener aprobada la Revisión Técnica Obligatoria (R.T.O.),
también denominada Inspección Técnica Vehicular
(I.T.V).
· La Revisión Técnica Obligatoria
(R.T.O.) periódica para las unidades particulares tendrá
una vigencia efectiva de DOCE (12) meses a partir de la fecha de revisión.
Las unidades de uso particular CERO kilómetro (0 Km), que se
incorporen al parque automotor, tendrán un plazo de gracia de
VEINTICUATRO (24) meses, a partir de su fecha de patentamiento inicial,
para realizar su primera revisión técnica obligatoria
periódica.
· La Revisión Técnica Obligatoria
(R.T.O.) periódica para los vehículos de transporte de
carga de hasta 1.000 kg de carga admisible, tendrá una vigencia
efectiva de DOCE (12) meses, a partir de la fecha de revisión,
cuando la antigüedad del vehículo no exceda los TRES (3)
años desde su patentamiento inicial, y de SEIS (6) meses cuando,
la antigüedad del vehículo, exceda los TRES (3) años
desde su patentamiento inicial. Los vehículos de transporte de
carga de hasta 1.000 kg de carga admisible CERO kilómetro (0
Km), que se incorporen al parque automotor, tendrán un plazo
de gracia de VEINTICUATRO (24) meses, a partir de su fecha de patentamiento
inicial para realizar su primera revisión técnica obligatoria
periódica.
· La Revisión Técnica Obligatoria
(R.T.O.) periódica para los vehículos de transporte de
carga de más de 1.000 kg de carga admisible, tendrá una
vigencia efectiva de DOCE (12) meses, a partir de la fecha de revisión,
cuando la antigüedad del vehículo no exceda los TRES (3)
años desde su patentamiento inicial, y de SEIS (6) meses cuando,
la antigüedad del vehículo, exceda los TRES (3) años
desde su patentamiento inicial. Los
Vehículos de transporte de carga de más
de 1.000 kg de carga admisible CERO kilómetro (0 Km), que se
incorporen al parque automotor, tendrán un plazo de gracia de
DOCE (12) meses, a partir de su fecha de patentamiento inicial para
realizar su primera revisión técnica obligatoria periódica.
· Los vehículos afectados al servicio
público urbano e interurbano de pasajeros en todas sus modalidades
comprendidos en esta disposición, deberán ser sometidos
a Revisión Técnica Obligatoria (R.T.O.) previo a su habilitación.
La Revisión Técnica Obligatoria (R.T.O.) periódica
para los vehículos afectados al servicio público urbano
e interurbano de pasajeros en todas sus modalidades, tendrá una
vigencia efectiva de SEIS (6) meses, a partir de la fecha de revisión,
cuando la antigüedad del vehículo no exceda los TRES (3)
años desde su patentamiento inicial, y de CUATRO (4) meses cuando,
la antigüedad del vehículo, exceda los TRES (3) años
desde su patentamiento inicial.
La Revisión Técnica Obligatoria para todo
de vehículo, deberá ser efectuada observando las bases
establecidas en el Manual de Procedimiento para la Revisión Técnica
de Vehículos.
La constancia de que el vehículo
ha superado la Revisión Técnica Obligatoria o Inspección
Técnica
Vehicular, se indicará mediante una oblea reconocida por todos
los Estados Provinciales. Dicha oblea es la acordada con el resto
de las Provincias en el seno del Consejo Federal de Seguridad Vial.
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