1.- EL AUTOMÓVIL.
El automóvil es un vehículo formado por
un chasis que soporta una carrocería, destinado al transporte
de personas o cosas, y un motor que, a través de una transmisión,
hace que se desplace el vehículo.
Hay dos tipos de motores: el
de explosión
(nafta) y el de combustión (diesel).
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2.- ALIMENTACIÓN DEL MOTOR
DE EXPLOSIÓN.
El movimiento del motor, que a su vez origina
el desplazamiento de nuestro automóvil, es producido por
tres elementos:
a) El combustible, b) el aire y c) la electricidad.
a) El combustible se halla en un tanque (1) (figura
de la pagina anterior) desde donde es aspirada por una bomba (2)
que la empuja hasta el carburador (3).
b) El aire pasa a través de un filtro (4)
directamente al carburador (3). Allí se junta con el combustible,
que se pulveriza, y esta mezcla pasa en estado gaseoso a cada
uno de los cilindros (5).
c) La electricidad producida por una dinamo o
alternador (6) pasa a través del regulador (7) a la batería
(8), donde se almacena. La batería tiene un polo positivo
+ en (p) y otro negativo – en (n), que es masa y esta conectado
al chasis del vehículo y al bloque del motor. |
La
electricidad llega desde el polo positivo de la batería
a la llave de contacto (9), que tiene tres posiciones:
a, b, y c.
En la posición a se interrumpe
el circuito y la corriente no pasa al motor.
En la posición b la corriente
eléctrica, además de alimentar los aparatos eléctricos
de nuestro vehículo, pasa a uno de los terminales del circuito
primario de la bobina (10), estando el otro terminal unido a masa
a través de dos platinos que se hallan alojados dentro
del distribuidor, (11) en su parte inferior.
En la posición c, o sea, girando
a fondo la llave del contacto, pasa también la corriente
al motor de arranque (12), cuya misión es mover inicialmente
el motor del vehículo.
Cuando gira el motor del vehículo,
impulsado por el motor de arranque (12), se producen dos fenómenos:
Por una parte los pistones (13), al bajar, aspiran la mezcla de
combustible y aire que va entrando sucesivamente en los cilindros
(5), y por otro lado, la corriente que llega a los platinos, alojados
en el distribuidor (11), se interrumpe intermitentemente por la
sucesiva apertura y cierre de los mismos al ser movidos por un
eje con una leva giratoria. Esta interrupción de la corriente
provoca en el secundario de la bobina (10) una corriente de alta
tensión que, a través del cuerpo superior del distribuidor(11)
es distribuida a las bujías (15) para que salte la chispa
en el momento preciso en que los cilindros (5) se encuentran llenos
de la mezcla comprimida compuesta de combustible y aire. |
Los
motores diesel no disponen de carburador ni de bujías,
ya que lo que entra en los cilindros es aire puro que, al ser
comprimido, alcanza una temperatura tan alta que provoca la combustión
del gasoil que se inyecta en los cilindros en el momento oportuno.
3.-EL CEBADOR.
El cebador, cuyo mando va colocado
en el tablero, salvo que sea automático, sirve para cerrar.
momentáneamente la entrada
parcial de aire, con o que se consigue que la cantidad de nafta
sea mayor con relación al aire y por tanto más rica
la mezcla enviada a los cilindros.
El cebador suele utilizarse
cuando el motor está frío, pero debe dejar de usarse
tan pronto esté caliente el motor, para que éste
no se ahogue ni se consuma combustible sin ser necesario.
4.- SISTEMA DE INYECCIÓN.
La inyección de combustible
que se utiliza en algunos modelos de automóviles modernos
es un sistema de alimentación más perfecto que el
sistema convencional de carburador. En este sistema no existe
carburador y el combustible se inyecta a presión en el
tubo de aspiración o colector de admisión, en donde
se junta con el aire.
Con la inyección se obtiene
generalmente más potencia y aceleraciones más eficientes,
puesto que el combustible se reparte más uniformemente
a los cilindros y se aprovecha mejor.
5.- FILTRO DE AIRE.
El filtro de aire es un elemento
importantísimo para el perfecto funcionamiento del carburador.
Tiene por misión retener las impurezas y partículas
de polvo que lleva el aire en suspensión para que no pasen
al carburador ni a los cilindros.
Debe vigilarse con frecuencia su
estado y hemos de cambiarlo cuando esté sucio, pues esta
suciedad no deja pasar el aire necesario para la mezcla y entonces
se consume más cantidad de combustible inútilmente.
6.-SISTEMA ELÉCTRICO.
La electricidad es otro elemento
fundamental que nuestro automóvil necesita par que se produzca
la chispa en los cilindros, para que tengamos luz y para que funcionen
todos los sistemas eléctricos. Está producida por
un generador que puede ser dinamo o alternador, cuando gira arrastrado
por el motor de nuestro automóvil, de tal modo que si éste
está parado, no se produce corriente.
Para que la tensión e intensidad
de la corriente producida por el generador sea constante se emplea
un dispositivo llamado regulador.
Para que aun estando parado el motor
del vehículo podamos tener corriente, es necesario “almacenar”
la que se produce cuando está en marcha. Este almacenamiento
se efectúa en unos recipientes llamados acumuladores y
al conjunto de los mismos se llama “batería”.
7.-ENCENDIDO.
Se llama encendido el fenómeno
en virtud del cual salta la chispa entre los electrodos de las
bujías colocadas dentro de los cilindros y se produce la
combustión de la mezcla que ha pasado a través del
carburador, como dijimos anteriormente.
El distribuidor es el dispositivo
en donde se alojan los platinos del ruptor. Tiene además,
otra misión que es distribuir la corriente a las diversas
bujías para que salte la chispa sucesivamente en cada una
de ellas, según el reglaje preestablecido por el fabricante.
Hemos de vigilar que los platinos
se encuentren en buen estado, pues de lo contrario ni se interrumpe
adecuadamente la corriente ni se logra la suficiente alta tensión
en la producción dela chispa, con lo que se producen tirones
en el vehículo y el motor no funciona adecuadamente.
Estos efectos pueden ser debidos
también al mal estado del condensador.
Los vehículos modernos, en
lugar del encendido convencional por platinos vienen dotados de
un encendido electrónico. Difiere éste fundamentalmente
del convencional en la corriente del primario en la bobina queda
interrumpida no por platinos (que desaparecen) sino por unos impulsos
magnéticos que van interrumpiendo la corriente, como hacen
mecánicamente los platinos.
Las ventajas de este encendido sobre
el tradicional son éstas: El vehículo está
siempre puesto a punto ya que los contactos, al no existir, no
se desgastan, la tensión producida en el secundario es
más alta y más constante, por lo que la chispa es
más fuerte y en definitiva el arranque más seguro
y más eficiente el funcionamiento del motor.
8.- EL CATALIZADOR.
El catalizador es un convertidor
catalítico que colocado en el sistema de escape, tiene
la finalidad de reducir en más de un 90 por 100 la contaminación
que producen los gases quemados, especialmente el monóxido
de carbono, los hidrocarburos y los óxidos de nitrógeno.
Los vehículos dotados de catalizador
solamente pueden utilizar nafta sin plomo, pues la mezcla conseguida
con nafta con plomo anula la finalidad anticontaminante del catalizador.
9.- LUBRICACIÓN DEL
MOTOR.
El motor del automóvil es
un mecanismo delicado, en el que existen numerosos roces o frotamientos
entre las piezas en movimiento.
Este rozamiento produce un calor
que, si no se elimina de alguna manera, puede llegar a producir
la fundición de las piezas.
Para evitar esta posibilidad, se
recurre a la lubricación del motor, que consiste en intercalar
entre las superficies metálicas en movimiento una delgada
película de aceite mineral, sobre el cual resbalan aquéllas,
facilitando así el deslizamiento.
La caja de cambios, diferencial,
engranajes y rodamientos, también llevan lubricantes.
El aceite, además de facilitar
el deslizamiento de unas piezas sobre otras, sirve también
de refrigerante del motor, al absorber el calor y transmitirlo
al agua circundante que recorre el bloque del mismo, y sirve,
además, para sellar o tapar las holguras que pueda haber
entre las piezas.
Para que el aceite pueda cumplir
con su cometido, debe mantener un nivel adecuado entre el máximo
y el mínimo señalados por el fabricante.
Este nivel puede ser observado a
través de una varilla alojada en el motor, en la que figuran
las cotas de máximo y mínimo.
Sí después de recorrer
algunos kilómetros sacamos la varilla y observamos que
el nivel de aceite ha bajado, conviene reponer el necesario y
siempre de la misma calidad y densidad.
La comprobación de nivel hemos
de hacerla con el motor parado y en frío. El aceite se
va deteriorando y pierde su propiedad lubricante, por lo que ha
de cambiarse cada determinados kilómetros.
Además del aceite del
bloque motor conviene vigilar también en cada cambio el
nivel del aceite de la caja de cambios y diferencial, así
como engrasar los diversos puntos que marque el fabricante. |
10.- LA REFRIGERACIÓN.
La temperatura que se alcanza en el motor en el
momento de la explosión está alrededor de los 2000
grados. Si no se dispusiera de un enérgico sistema de enfriamiento,
los metales se dilatarían en exceso y el motor se fundiría.
Para enfriar el motor se utiliza en algunos modelos
el aire, .pero en la mayoría, la refrigeración se
consigue con agua. En este sistema los órganos fundamentales
del motor va rodeados por una envoltura hueca llena de agua.
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| Esta agua está en continuo movimiento producido por
una bomba (3) que la impulsa para que pase a través de
una superficie metálica amplia, que se llama radiador.
En el radiador (1) el agua se enfría
por el contacto con el aire que es impulsado
a su vez por el ventilador (5) con el objeto de que la ventilación
sea más rápida y más eficaz. El ventilador
es movido por una correa (2) que va al motor. La refrigeración es óptima si
se logra mantener una temperatura ideal para el funcionamiento
del motor, que debe estar alrededor de los 85 grados centígrados
medidos en el agua. Para conseguir esta temperatura, en la tubería
del agua que llega al radiador va colocado un dispositivo que
se llama termostato (6), el cual tiene por misión regular
la renovación del agua. Si el agua que está en
el motor se calienta en exceso, el termostato ( que fundamentalmente
es una espiral metálica con un tapón) se abre,
y el agua pasa al radiador, donde se enfría, para pasar,
una vez enfriada, por otro conducto, al mismo cuerpo del motor.
El nivel del agua en este vaso estará
entre las marcas de máximo y mínimo, procurando
que nunca esté totalmente lleno. Cuando el motor está
caliente el agua dilatada va a este vaso para volver de nuevo
al circuito cerrado. En este sistema, si no hay fugas ene le circuito,
no tenemos que preocuparnos de añadir agua, a diferencia
de lo que ocurre en circuitos normales, en los que hay que reponer
la que se evapora. Si viajando advertimos que el motor se calienta
en exceso y el agua hierve, existe una avería en el sistema
de refrigeración. La pérdida de agua por las juntas
de las manguera, por un radiador roto o por culpa de la correa
(2) del ventilador que se ha roto o patina, o por una avería
en el electroventilador, si lo lleva, es una de las principales
causas. Si el motor no adquiere la temperatura adecuada,
sobre todo en invierno, el termostato puede estar averiado y
esto incide en un mal rendimiento y elevado consumo. En invierno debemos añadir un producto
anticongelante al agua del radiador par evitar que ésta
se congele y nos produzca una grave avería. |
11.- SUSTITUCIÓN DE LA CORREA DEL VENTILADOR.
La correa del ventilador es un accesorio importantísimo,
por lo que siempre deberemos llevar una de repuesto.
De ella depende:
Que el dínamo o alternador suministren electricidad
a la batería.
Que la bomba de agua del sistema de refrigeración
impulse el agua para que circule adecuadamente por el circuito.
En muchos modelos de vehículos actúa también
sobre le ventilador del radiador, que tiene la misión de enfriar
el agua.
Pues bien, si la correa se encuentra impregnada de grasa,
puede ocurrir que patine y no lo advirtamos a simple vista, pero en
este caso no está resultando eficaz. Puede ocurrir también
que con el uso están deteriorada que se rompa cuando menos lo
esperamos y su ausencia provoque una avería importante.
Para sustituirla es preciso aflojar los tornillos que
unen el generador (dinamo o alternador) con el motor.
Una vez aflojados, es fácil retirar la vieja
y colocar la nueva metiéndola primeramente por la polea del motor,
ventilador, bomba y finalmente del generador, apretando de nuevo los
tornillos de tal forma que no quede ni muy floja, ni muy tensada. A
los 500 kilómetros después de haberla sustituido convendrá
revisarla de nuevo y tensarla si es preciso.
12.- LA SUSPENSIÓN.
La suspensión es el sistema o mecanismo mediante
el cual las ruedas por una parte se unen al chasis del vehículo
y por otra se adhieren a la calzada, estando siempre en contacto con
la misma, tanto si hay baches como si hay prominencias o montículos.
El confort de los viajeros depende en gran manera de
una buena suspensión, lo cual se consigue con los neumáticos,
con los flejes y los resortes y los amortiguadores. Modernamente los
vehículos suelen llevar suspensión independiente a las
cuatro ruedas para lograr una suspensión más confortable
y con mayores garantías de estabilidad.
Los flejes y los resortes tienen por misión deformarse
cuando hay desigualdades en el terreno, para que las ruedas suban o
bajen con relación al habitáculo de los pasajeros, que
recibe asió las menos sacudidas posibles. Los amortiguadores
trabajan constantemente sujetando la oscilación de los flejes
o resortes y haciendo que vuelvan a su posición normal. Es muy
importante para la estabilidad del vehículo conservar en buen
estado los amortiguadores, por lo que cada 30.000 kilómetros
aproximadamente debe revisarse su estado.
13.- CAMBIO DE UNA RUEDA.
Si tenemos que cambiar una rueda, atenderemos primeramente
a las medidas de seguridad: sacar el vehículo de la calzada,
si es posible, atender a los demás vehículos para no ser
atropellados, encender luces de emergencia y de posición, si
las circunstancias lo requieren, y seguir las instrucciones del manual
del vehículo para efectuar el cambio.
Procederemos así:
-Colocaremos el freno de mano y calzaremos el vehículo
si está en un plano inclinado.
-aflojaremos un poco las tuercas de la rueda que vamos
a cambiar.
-Colocaremos el gato en el lugar que nos marcan las
instrucciones para levantar el vehículo lo suficiente a fin de
que haya espacio para colocar la nueva rueda inflada.
-Aflojaremos totalmente y retiraremos las tuercas que
previamente habíamos aflojado un poco.
-Quitaremos la rueda dañada y colocaremos la
otra procurando hacer coincidir los espárragos del disco con
los agujeros de la rueda.
- Apretaremos con la mano las tuercas de la nueva rueda.
-Haremos bajar el vehículo quitando el gato y
apretaremos suficientemente las tuercas.
Conviene que vigilemos la presión de la nueva
rueda, teniendo en cuenta que normalmente la presión de las ruedas
delanteras es distinta de la presión de las traseras.
14.- BALANCEO DE RUEDAS.
La rueda, compuesta de la llanta y el neumático,
debe estar equilibrada, es decir:
Al girar a grandes revoluciones, no debe ser acusada
ninguna vibración en el volante del conductor.
Si observamos que a determinada velocidad el volante
vibra en nuestras manos, ello es debido a que ciertas partes de la rueda
tienen más peso que otras, están desequilibradas y la
adherencia no es buena.
El desequilibrio o desbalanceo puede sobrevenir por
diversas causas:
- Perdida de contrapesos,
- desgaste irregular de algún neumático,
- abolladura de la llanta por algún golpe, etc.
Para repartir el peso por igual se recurre a colocar
la rueda en unas máquinas especiales e corrigiendo el desequilibrio
con unas piezas de plomo que se colocan en las llantas.
15.- CAUSAS DE FALLAS DE LOS FRENOS.
Las causas más frecuentes en las fallas de los
frenos son las siguientes.
- Perdida de liquido de frenos. Se nota porque, al frenar,
el pedal se va casi al fondo: Vigilar el nivel del depósito y
localizar la causa de la perdida.
- Existencia de aire en el circuito de frenado. El pedal
se nota blando al presionar: Realizar en un taller el purgado de los
frenos.
- Calentamiento excesivo después de una prolongada
frenada. Dejar de frenar un rato hasta que recuperen la eficacia perdida.
- humedad excesiva, que suele darse cuando se lava el
vehículo o se pasa por un charco. Pierden momentáneamente
la eficacia. Accionar el pedal de modo suave en frenada sucesivas para
que se sequen y actúen con eficacia.
- Desgaste de las zapatas (en el tambor) o de las pastillas
(en los de disco): Sustituirlas por otras nuevas.
- Frenada desigual con tendencia del vehículo
a desviarse hacia un lado. Puede ser debido a una diferente presión
de inflado en el mismo eje, o a desgaste desigual de las pastillas,
o mal reglaje de los frenos: Corregir la causa de el taller.
16.- ALINEADO DE DIRECCIÓN.
La dirección de automotor está integrada
por un conjunto de partes que deben guardar cierta relación geométrica
entre sí para que se encuentre alineada.
Si al circular observamos que el vehículo tiende
a irse hacia un lado aún cuando los neumáticos están
correctamente inflados, ello puede ser debido a que la dirección
está desalineada.
La dirección desalineada provoca:
- Desgaste desparejo de los neumáticos.
- Carga despareja sobre el sistema
de dirección,
provocando el desgaste prematuro y la posible rotura de ciertas partes
de la dirección. |